Guillermo “Billy” Álvarez Cuevas, expresidente de Cruz Azul, falleció este sábado a los 80 años en un hospital de Toluca, Estado de México. El exdirectivo fue una de las figuras más influyentes del futbol mexicano durante más de tres décadas.
Álvarez encabezó la administración de Cruz Azul entre 1988 y 2020. Durante su gestión, el club conquistó títulos de Liga MX, Copa MX y la Liga de Campeones de la Concacaf. Además, fortaleció la estructura deportiva e institucional de la organización cementera.
Su liderazgo también estuvo ligado a la dirección de la Cooperativa La Cruz Azul. Bajo su administración, la institución consolidó una importante presencia en el futbol nacional y se mantuvo como uno de los equipos más populares y competitivos del país.
Sin embargo, la etapa final de su trayectoria pública estuvo marcada por problemas legales. En 2020, autoridades federales emitieron órdenes de aprehensión en su contra por presuntos delitos de delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita. Tras permanecer prófugo, fue detenido y desde enero de 2025 permanecía recluido en el penal federal del Altiplano.
De acuerdo con los reportes difundidos, Billy Álvarez falleció debido a complicaciones respiratorias. Su muerte generó reacciones en los ámbitos deportivo y empresarial, donde se recordó tanto su influencia en el crecimiento de Cruz Azul como las controversias que acompañaron sus últimos años.
Para la afición celeste y el futbol mexicano, el fallecimiento de Billy Álvarez marca el cierre de una etapa que dejó títulos, transformaciones institucionales y uno de los capítulos más debatidos en la historia reciente del deporte nacional.