El Senado de Paraguay destituyó este viernes 6 de noviembre al presidente Santiago Peña, luego de declararlo culpable de mal desempeño en sus funciones por su presunta relación con la crisis financiera de Ueno Bank.
La decisión se tomó durante un juicio político celebrado en ausencia del mandatario. Los 44 senadores presentes votaron a favor de su destitución, mientras uno estuvo ausente.
Con esta resolución, Peña quedó separado de la Presidencia y perdió el derecho a ocupar un escaño vitalicio en el Senado, así como la inmunidad parlamentaria asociada a esa condición.
El vicepresidente Pedro Alliana asumirá la Presidencia para completar el periodo de gobierno, que concluye en agosto de 2028.
La crisis de Ueno Bank provocó la caída del mandatario
El proceso político comenzó después de que las autoridades financieras intervinieran Ueno Bank, una institución que creció rápidamente hasta convertirse en uno de los principales bancos del país.
La crisis generó preocupación entre millones de clientes por la inmovilización de sus ahorros y el acceso a recursos de fondos públicos, incluidos depósitos vinculados al sistema de pensiones.
Durante el juicio político, los legisladores señalaron que Peña habría utilizado su influencia desde el gobierno para favorecer a la institución financiera, en la que mantenía vínculos empresariales, y permitir operaciones que comprometieron recursos públicos.
Las acusaciones también incluyen posibles conflictos de interés y fallas en la supervisión financiera.
Peña rechazó las condiciones del proceso y solicitó 72 horas adicionales para preparar su defensa. El Senado negó la petición por 39 votos contra tres.
Peña presentó su renuncia antes de la destitución
Un día antes de la resolución legislativa, el mandatario había anunciado su renuncia a la Presidencia, pero el Congreso no logró completar el procedimiento para aceptarla.
En un mensaje difundido en redes sociales, Peña argumentó que buscaba evitar una mayor división política y contribuir a recuperar la tranquilidad del país.
También llamó a los paraguayos a trabajar por la unidad y reconstruir la confianza en las instituciones.
Sin embargo, el Senado decidió continuar con el juicio político. La diferencia jurídica fue importante: una destitución por juicio político impide que el expresidente obtenga el escaño vitalicio y los fueros parlamentarios que habría conservado mediante una renuncia aceptada.
Investigaciones penales por el caso bancario
La crisis también llegó al ámbito judicial. La Fiscalía abrió investigaciones sobre las operaciones de Ueno Bank, los depósitos de instituciones públicas y la actuación de funcionarios y exfuncionarios relacionados con la supervisión financiera.
Las indagatorias buscan establecer si existieron irregularidades, beneficios indebidos o responsabilidades penales en el manejo de los recursos.
La destitución de Santiago Peña representa un cambio político de gran alcance para Paraguay. Sin embargo, el caso todavía tiene un frente judicial abierto: las autoridades deberán determinar las responsabilidades individuales y esclarecer el destino de los recursos comprometidos en la crisis bancaria.